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title: "Textos para la web de tu negocio: qué escribir para que te llamen (y qué borrar)"
description: "¿No sabes qué escribir en tu web? Textos sencillos que convierten visitas en llamadas: ejemplos sección por sección y tres frases que debes borrar hoy."
date: "2026-08-26"
category: "Diseño web"
keywords: "textos para la web de tu negocio, qué escribir en una página web, redactar textos web empresa, frases que venden, copywriting para negocios"
portada: "/portadas/portada-textos-para-la-web-de-tu-negocio.webp"
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Tienes la web publicada. Es bonita, carga rápido e incluso la has compartido con toda la familia. Y aún así, nadie llama. Cuando pasa esto, la mayoría de los dueños de negocio culpan al diseño o a Google. En casi todos los casos, el problema está más cerca: en los textos. Una web puede parecer perfecta y sonar a contestador automático. Hoy te explico, sección por sección, qué escribir para que una visita coja el teléfono, y qué frases borrar hoy mismo.

## La frase que hay que borrar hoy mismo

La vamos a enterrar primero porque está en miles de webs de negocios: «Bienvenidos a nuestra web». No dice nada. El visitante no ha entrado a sentirse bienvenido, ha entrado a resolver algo: una fuga, un evento, una cita, un mueble roto. Cada palabra de tu pantalla principal debería trabajar para eso.

En la misma lista de frases sobrantes van estas:

- **«Somos una empresa líder en soluciones innovadoras.»** ¿Líder en qué? ¿Qué solución? Nadie busca eso.
- **«Llevamos más de 20 años a su servicio.»** Está bien saberlo, pero no es lo primero que un cliente necesita leer.
- **«Tu confianza es nuestro compromiso.»** Suena bonito y no compromete a nada.

Si tu web está llena de frases así, tranquilidad: es el problema más común del mundo y tiene arreglo en una tarde.

## Habla del cliente, no de ti

Aquí está el truco más rentable de todos, y cuesta cero euros: cambia el punto de vista. Compara:

**Centrado en ti:** «Nuestros profesionales cualificados disponen de amplia experiencia en instalaciones eléctricas.»

**Centrado en el cliente:** «¿Se ha ido la luz y no sabes si es cosa de tu instalación? Te decimos qué mirar y, si hace falta electricista, llegamos el mismo día.»

Es el mismo negocio, pero el segundo texto responde a lo que la persona estaba pensando justo antes de abrir tu web. Este cambio de «nosotros» a «tú» funciona igual en cualquier sector: peluquerías, talleres, clínicas, restaurantes. Haz la prueba: abre tu página y cuenta las veces que aparece «nosotros», «nuestra empresa» o «nuestro equipo». Si ganas, tus textos van al revés.

## La portada de tu web: dos frases y un botón

La portada no necesita poesía. Necesita que alguien que acaba de llegar entienda tres cosas en cinco segundos:

1. **Qué haces:** «Reformas integrales de cocinas y baños».
2. **Para quién:** «en pisos y casas particulares, sin obra eterna ni sorpresas en el presupuesto».
3. **Qué hacer ahora:** un botón claro («Pedir presupuesto», «Reservar cita», «Ver carta y reservar mesa»).

Si tu portada necesita más de dos frases para explicar lo segundo, recorta. Lo demás (fotos, reseñas, detalles) va debajo, apoyando esa primera impresión, no compitiendo con ella.

## Los servicios: por su nombre y, si puedes, con precio

Un menú que dice «Servicios» y dentro lista genérica («calidad garantizada») no vende nada. Pon cada servicio con su nombre real y una línea útil:

- **Cambio de cerraduras y apertura de puertas** · respuesta en menos de 30 minutos en la ciudad
- **Vacunación y desparasitación sin cita** · los martes y jueves por la mañana
- **Menú del día para llevar** · 12 €, encárgalo antes de las 11

Sobre poner precios, la duda eterna: si puedes ponerlos, ponlos. El precio filtra y ahorra tiempo a las dos partes. Quien no puede permitírtelo no te llamará molestando, y quien sí lo tiene llega la mitad de convencido. Si tus precios dependen de cada caso, di al menos desde cuánto empiezan o qué incluye una visita: eso ya ordena la conversación.

## El «sobre nosotros»: breve y humano

La gente quiere saber que detrás hay personas fiables, no leemos biografías corporativas. Cuatro líneas bastan: cómo empezaste, con qué trabajas y por qué lo haces. Una foto real del local, del taller o del equipo vale más que cualquier misión/visión escrita por ordenador.

## Pedir el contacto sin dar miedo

El formulario suele fallar por exceso de celo: nombre, email, teléfono, dirección, DNI, «¿cómo nos conociste?»... Cada campo extra pierde gente. Pide lo mínimo: nombre, teléfono o email, y un hueco libre para explicar el asunto. Y añade una línea que tranquiliza: «Respondemos el mismo día laborable». Si alguien sabe cuándo vas a contestar, espera; si no lo sabe, llama a otro.

## Deja que otros hablen por ti

Una reseña real de un cliente vale más que cualquier adjetivo que puedas escribir sobre ti mismo. Copia dos o tres literales (con permiso), cortas y concretas: «Vinieron el mismo día que llamé», «A mi perro le entraron ganas de ir al veterinario». Y si todavía tienes pocas reseñas, este artículo sobre [cómo conseguir reseñas en Google](/blog/como-conseguir-resenas-en-google) te enseña el sistema paso a paso.

## Tres errores que arruinan textos buenos

1. **Jerga interna.** Tu cliente no habla tu idioma técnico; habla de problemas y resultados. Traduce lo que haces a palabras de calle.
2. **Párrafos kilométricos.** En el móvil, cuatro líneas seguidas parecen una pared. Frases cortas, puntos y apartado generoso.
3. **Prometer de más.** Nada de «los mejores precios garantizados». La exageración despierta desconfianza; la concreción («llegamos en menos de 45 minutos») genera pedidos.

## Checklist antes de publicar

- La portada explica qué haces y qué hacer en menos de 10 segundos.
- Aparece más «tú / tu problema» que «nosotros / nuestra empresa».
- Cada servicio tiene nombre propio y, si es posible, precio o referencia.
- El formulario pide tres datos, no diez.
- Hay al menos dos reseñas reales con nombre visible.

Si revisas esta lista y tu web no responde bien a ninguna, no estás lejos: cambia los textos en ese orden y verás la diferencia. Conviene también repasar [qué secciones debe tener tu web](/blog/secciones-imprescindibles-de-una-web-para-negocio) y, si te falta material visual, aprender [a conseguir fotos buenas sin gastar dinero](/blog/fotos-para-tu-web-sin-gastar-dinero).

## La conclusión

Los textos de tu web no son decoración: son tu mejor vendedor, el único que trabaja las 24 horas. Escribe pensando en el cliente que llega con un problema, sé concreto en cada sección, pide poco en el formulario y deja que las reseñas hagan el resto.

Y si prefieres no pelearte tú solo con las palabras, en pedroaren.com hacemos webs para negocios donde los textos vienen pensados para convertir desde el primer día. Puedes [solicitar una propuesta de diseño gratuita](https://www.pedroaren.com/solicita-web) y ver cómo quedaría la tuya antes de decidir nada. Sin compromiso: si no te convence, no pasa nada.
